Las Condes
Santiago



En 1541 Pedro de Valdivia acampó con sus huestes a los pies del cerro Huelén, desde donde se divisaba el verde y amplio valle que encerraban los dos brazos del río Mapocho. Admirado con el paisaje, decidió

fundar la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo. Valdivia convocó a los principales caciques de la región: Huelén-Lara, Vitacura, Tobalaba y Apoquindo (jefe del pueblo de indios de su nombre) entre otros, para señalarles que venía a fundar un reino en nombre del rey de España, al cual deberían obediencia y a cambio obtendrían protección. Apoquindo fue un cacique respetado, amigo y encomendado a Inés de Suárez.

 

Las tierras de Apoquindo, que en lengua nativa significa “ramillete de flores del gobernador”, se extendían al oriente de Santiago y se adentraban en los faldeos de la cordillera de los Andes. De los contrafuertes cordilleranos, a mil metros de altura, surgían caudalosos ríos y manantiales en medio de bosques impenetrables de peumos, quillayes y talhuenes. En estas tierras se asienta la valiosa propiedad de Santa Rosa de Apoquindo a 12 Km. de la actual plaza de armas. Estas tierras fueron encomendadas por Pedro de Valdivia a Inés de Suárez quien tuvo su residencia en lo que es hoy el pueblito de los dominicos. El cacique Apoquindo le quemó las viñas y Doña Inés de Suárez como castigo lo decapitó frente a todos los sirvientes.

 
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